¿Por qué sentirse anclado a un mismo lugar, si este mundo es suficientemente grande como para sorprendernos a cada instante de nuestras vidas, sabiendo que no tenemos suficiente vida para verlo todo?

Soy Paola, llevo en este mundo 24 años y he decidido que no quiero una típica vida exitosa. Todos llegamos aquí sin saber a que estamos destinados ni qué hacer con nuestras vidas, pero los convencionalismos nos han metido la idea que una vida exitosa se trata de ir a la escuela casi 20 años de tu vida, graduarte, tener un “buen trabajo”, casarte, tener hijos, mantenerlos y cuidarlos hasta que no sean tan inútiles, hacerse viejos y morir. Sin pensarlo muchos seguimos esa fórmula, pero algunos se encontrarán a mitad del camino con una vida vacía y nos preguntamos si nuestra vida realmente nos hace sentir plenos y felices.

Esa fórmula conformista no contempla lo que es en verdad importante. Muchas veces, cuando somos pequeños, ni en la escuela ni en la casa nos enseñan lo que realmente importa, que es descubrir y desarrollar intereses que más tarde se convertirán en nuestras pasiones, y después esas pasiones serán nuestra motivación para abrirnos paso ante la muchedumbre y así trabajar en lo que tanto nos gusta, por y para ti mismo, sin que nadie te esté arreando, sin estar haciendo rico a nadie más que a ti, y no hablo sólo de dinero.

Yo, en carne propia había estado siguiendo esa fórmula sencilla y “cómoda”, ya verificada por millones de seres humanos. Graduada en diseño gráfico, familia feliz, trabajo estable (con el plus de que sí estaba haciendo lo que me gusta), sueldo decente sólo para mí, viviendo en Cancún, sol, arena, mar, alcohol y muchos gringos…¿que más podía pedir?… pues no, NO era la más feliz… (ni tiempo tenía para disfrutar esas cosas☹)

Tal parece que lo mío no es estar 10 horas (8 horas son para soñadores) en una caja blanca sin ventanas con luz artificial, usando un triste uniforme, cinco días a la semana con gente que está igual de llena de vida que la computadora que tiene enfrente, para luego regresar a casa, dormir y al otro día la misma historia x5 y todavía esperan que dures mínimo 10 años en una misma empresa… no, gracias, ese no es mi concepto de éxito. Aquí lo que me hacía sobrevivir a diario era la pasión por mi trabajo y mis audífonos a todo volumen.

Sentía que mis ilusiones morían (con el drama y todo, pero así me sentía), pues me di cuenta que iba por “buen camino” pero no me hacía feliz…¿Cuál era el siguiente paso? Indiscutiblemente, aprendí mucho, gané experiencia, creció mi portafolio de trabajos, ahorré; pero me hacía falta alimentar mis sueños. Sólo un par de ocasiones durante ese periodo de mi vida me sentí, feliz y a gusto conmigo misma, ese pequeño periodo fue ¡en vacaciones! 😅 (pensarás que soy una floja!), tuve la oportunidad de salir de viaje con mi familia dentro de México y Estados Unidos, y aun siendo vacaciones seguía trabajando en proyectos con los que pude cumplir perfectamente a distancia, fue cuando me di cuenta que era posible balancear ambas cosas, vivir y trabajar. Esa fue la primera pequeña experiencia que hizo ruido en mi cabeza.

La segunda y más importante fue influenciada por dos amigos. Mi amiga Ingrid que se fue un año a trabajar a Disney y Juan Pablo que fue a estudiar francés a Canadá; ver sus fotos e historias en Instagram me hicieron pensar “¿Qué hago aquí?”, despertó mi inquietud de hacer algo interesante con mi vida, no dejar que se me escurra entre las manos, ver y disfrutar las cosas por mi misma y no a través de una pantalla. Así que decidí hacer algo más productivo, renuncié y viajé a Toronto para estudiar a inglés, experiencia que me dejó una perspectiva diferente de la vida (como todo buen viaje), que no cambiaría por NADA y que ocupa una parte muy preciada en mi memoria, además de mis recuerdos de infancia, que casualmente los más vívidos, son de viajes que he hecho con mi familia dentro de mi bello México.

Después de las experiencias vividas no puedo y no debo regresar a la vida gris y rutinaria de antes, pues mientras pueda, quiero seguir asombrándome y descubriendo, explorando lo explorable, aprender de todo lo que este mundo tiene para ofrecer y trabajar en lo que me apasiona aprovechando las oportunidades que la tecnología nos brinda para trabajar desde lo más recóndito.

Cada quien tiene su concepto de vida exitosa; las aspiraciones y sueños de cada quien no tienen por qué encajar en convencionalismos ni tratar de complacer a nadie, a nadie más que a uno mismo.

Mi concepto de éxito va más allá de lo material, para mí es disfrutar cada segundo, conocer el mundo, su gente, aprender y compartir tanto como me sea posible, no me quiero perder nada, y tal vez sea un plan soñador pero si no lo intento estaré traicionando mis sueños y a mi misma.

Después de todo no venimos a esta vida a acumular riquezas, sino a enriquecer nuestra existencia con cosas intangibles que permanecerán en nuestra memoria hasta el  último de nuestros suspiros.

 

 

 

 

Categories: Por Paola

1 Comment

JP · February 19, 2018 at 3:16 pm

I m pretty sure that many people feel/think in the same way. I am glad to be part of such experience and motivation!
❤❤❤ Love you!!

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